Errare humanum est, o algo asín
Dicen que errar es humano y de sabios rectificar. Realmente es una putada si no se sabe asimilar. Afortunadamente la educación que me dió mi padre en la obra fue lo suficientemente tolerante con el fracaso y orientada a convertirlo en éxito y la que me ofreció mi madre en casa fue tan crítica como para distinguir cuándo se está asimilando el fracaso y cuándo se es un fracasado... son cosas muuuuuuuuuyyyyyyyy distintas.
Siempre he creído que si uno da todo lo que puede por conseguir una meta, jamás puede considerarse fracasado, aunque no tenga éxito cara a los demás. Esto tampoco es nuevo y probablemente obedezca a algún libro de marketing, management, etc... de los que me leía en la facultad o fuera de ella. Parrafadas teóricas, perogrulladas de sabiondos que, no obstante, algunas veces, se corresponden con la realidad (las menos).
Hoy he sido testigo de tres cosas realmente curiosas que reflejan el potencial humano para cagarla y volverse a levantar, olvidarse y volver a cagarla, no son ejemplos, son cuestiones de estructura social. Hoy he visto:
· La capacidad humana de producir herramientas de doble filo, que tanto pueden ayudarnos como hundirnos en la miseria. Cuchillos, Dinamita, arsénico, desinfectante, coches... y programas informáticos. ¿Hasta que punto la culpa de una cagada es del elemento humano y hasta cuál del elemento electrónico? ¿La culpa de que alguien se mate con un coche es del conductor o del diseño de los coches (velocidad, manejabilidad, respuesta en frenadas...)?. La respuesta parece sencilla, pero un día me dijo
Don José Antonio Jaúregui que huyera de las respuestas sencillas porque generalmente suelen ser simples, en el peor sentido de la palabra.
· La amplitud del espíritu de colaboración y por tanto de su lado oscuro, el ánimo egoísta. Desde que estoy en mi nuevo trabajo, he conocido a mucha gente con una capacidad de ofrecerse a los demás impresionante. Comparto con ellos y ellas, microviajes en tren, amigos mutuos, localidad de residencia, inquietudes artísticas, sentido del humor intercultural, afición por el deporte... pero sobre todo, la visión del mundo como un sitio al que hemos venido a relacionarnos y enriquecernos, a confraternizar, como diría una buena persona. Si no, nos quedaríamos en el vientre materno ¿no? (Esto lo digo yo).
· La habilidad del ser humano para tocar los cojones, el otro lado oscuro, a otros pensando que asi se es mejor persona, se tiene mejor aspecto o el pito más grande (esto en los árbitros es muy claro). Lanzarse órdagos, complicar la vida a la tropa, destruir ambientes sanos para tornarlos en indescriptibles masas de porquería maloliente... Definitivamente, estamos diseñados para tocar, tocarnos y que nos toquen los cojones. Suave y con besitos, por favor. :)
Cagarla es algo muy común. si no existiera el error, no habría competencia, ni estudios de mercado, ni niños pequeñogomarrota, ni quinielas, ni yogur, ni desfibriladores, ni, ni, ni, ni, ni, ni, ni alarma del despertador.
A mimir y os equivoquéis de sueño :D
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