Con el sudor de tu frente...
He pasado por varias empresas y organismos, por el régimen general y el de autónomos, contribuí a poner en marcha alguna empresa, y también a cerrarlas, me he alimentado de sectores y desempeños muy dispares: desde mozo de almacén en una perfumeria a responsable de comunicación en una puntocom... Creédme, las conclusiones son siempre parecidas, muy humanas.
Entremos todos (dueños y/o directores y/o jefes de proyecto y/o loqueseaquequeda) y sálvese quién lo desee. Que nadie se pique, que no es para tanto.
:: Cuando alguien se marcha de la empresa :: Nunca se acaba el mundo porque alguien se marcheEl famoso "nadie es imprescindible". No es el fin del mundo, ni para la persona natural, ni para la jurídica.
A rey muerto, rey puestoNo problem. Si se vislumbra que se acaba el mundo, siempre se puede buscar otro mundo. Anda que no hay mares por explorar y peces en el mar.
¿Para qué cruza la gallina la carretera?Juer, pues para llegar al otro lado.
Está claro que si alguien se va es porque el lado en el que está no termina de convencerle: por expectativa personal, profesional o mística, sepa Dios. Me resulta muy curioso el proceso por el que una persona se marcha estando "superagusto", eso sí, con una versión A y una versión B.
Supongo que eso es ser políticamente correcto, diplomático... o como se diga. Pero así no se ayuda a nadie. Creo yo.
:: Sobre las relaciones laborales ::El mundo está lleno de quejicas y tocapelotas Me considero más tocapelotas. Se lo advierto a quién quiere escucharme. Si tengo opinión, la suelto y pocas veces me importa el interlocutor. Si no cuentas tu opinión, ¿por qué te quejas de que no te hacen caso o no piensan en tí?.
Si partimos de la cursi premisa de que nada, ni nadie, es tan malo ni tan bueno como parece, de que entre el blanco y el negro no sólo hay grises, que hay colores con sus pantone y todo, quizá podamos concluir que a veces somos un poquito talibanes con lo nuestro (Saludos a Echelon).
Una empresa es lo que sus dueños quierenCreer en la propiedad privada es conceder que una empresa es, por acción y/u omisión, lo que sus dueños anhelan que sea o la consecuencia de las acciones que llevan a cabo para conseguirlo.
Para los trabajadores, por decirlo finamente: son lentejas, "si quieres las comes y si no las dejas". Muchas veces están bien buenas. Otras no, claro.
Tenemos una acusada tendencia a reinterpretarSolemos querer que lo que nace de nosotros: nuestras ideas, nuestros archivos o unas directrices precisas... se mantengan íntegros más allá de las zarpas de los demás.
Por el contrario, sentimos el impulso de dar un toque personal a todo lo que nos llega de fuera. Como sabe hasta el más lerdo: las zarpas son las de los demás, lo nuestro son precisas manos de cirujano.
Nos complicamos nosotros mismosVamos a ver, se nos pide la profesionalidad del mercenario, la puntualidad del conejo de Alicia, y la capacidad de trabajo de Cunta Quinte... A cambio de esto se ofrece, más o menos, dinero y otras cosas, las que sean, en función del oferente. Quid pro Quo.
Entonces, si te pagan por invadir Nigeria a las 18:30, ¿Qué demonios haces en Camerún a las 19:45?. A veces nos complicamos la vida nosotros mismos "reinterpretando" las cosas que están bastante claras. Mea culpa. Ahora, ¿Qué sería de cualquier empresa si no tuviera gente que está dispuesta a complicarse la vida?. De nuevo Quid pro Quo.
La igualdad es para la Constitución Todos somos iguales, blablabla... artículo 14 de la CE.
Más bien, "todos somos iguales, pero unos más que otros" y no me refiero a la diferencia "arriba-abajo" en el escalafón.
Como bien sabe nuestra abuela, estamos cualificados para ser el mejor seleccionador, el mejor médico, un cocinero de estrellas michelín y un empresario excelente... canela en rama.
Consecuentemente, todos somos el peor pagado, el menos apreciado, el más ocupado y al que mejor le queda la lenceria... (no sabía como meter en esto a PedroJota).
Ojo, en ocasiones esta percepción subjetiva puede acercarse a la realidad y las comparaciones empezar a ser odiosas.
:: Sobre el homo sapiens ::Yo contra el mundoA veces soy tan egocéntrico que pienso que el mundo está en mi contra.
No obstante, tras medio segundo de reflexión y como el mundo se empeña en demostrar que no es capaz de ponerse de acuerdo para nada, empiezo a dudar que la maquinaria global esté pensando en joderme la existencia.
Los problemas crecen como bolas de nieve Tenemos la acusada predisposición a hablar de un "problema" incidiendo repetitivamente sobre las mismas cosas, una y otra vez, y otra y otra. Hablando, sólo hablando, lo que es hablar... puede que se entienda la gente, cosa que dudo. Lo que tengo claro es que hablar no es resolver un problema. En algún momento hay que ponerse manos a la obra.
Igualmente, existe diferencia entre lo que es un problema real y lo que viene a ser una inseguridad personal generada por la falta de conocimientos, por la necesidad de apoyo moral, o una sobredosis de lo que sea. Para identificar la diferencia, lo mejor es pararse a pensar, en silencio, en solitario. A mí me funciona. Chanante!
Listos, inteligentes y tontos útiles Por muchas cosas raras que uno haga, nadie, en su sano juicio, tira piedras sobre su propio tejado. Tenemos la curiosa inclinación a buscar pruebas de que otros lo hacen.
No obstante, como el juicio es fácil de perder (que se lo digan a Julián Muñoz) tenemos momentos frikis de despertarnos intentando demostrar nuestra buena puntería. !!Y qué bien suenan las tejas al caer!!. Cuidado, crea adicción.
:: Unas píldoras de filosofía gratis (ni siquiera es barata) ::La verdad absoluta no existePuede que no exista, pero si lo hiciera, coincidiría punto por punto con la que casualmente defiende uno mismo. Ego, eme, emou, emoi...
Hay gratificantes universos intermedios que lamentablemente se mantienen inexplorados
- En la frontera entre el autismo y los clanes.
- Entre el horario incumplido y la huella dactilar.
- A mitad de camino entre hablarse al oído y oir conversaciones ajenas.
- Entre gritarnos de frente y ponernos a parir de espaldas.
- En el espacio entre la entrada y la cocina.
- Entre la fiesta continua y el silencio de los cordero.
- Entre por la puerta y cierre al salir.
Fin?
Etiquetas: moralejas, trabajo, vida